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Hace unos años, viví una historia muy trágica en carne propia…

Era la víspera de navidad cuando mi madre y yo decidimos ir a casa de un tío lejano, Mi tío Hermes tenía una granja, era muy grande y tenía  muchos paisajes hermosos, Mi tío y su esposa Carolina tenían 3 hijos, el mayor se llamaba Kenneth, la de en medio se llamaba Andrea y la menor,  mi prima favorita se llamaba Sofí, cuando llegamos con mi madre eran las 11:45 pm estábamos agotadas del largo viaje de 10 horas, al momento que entramos en la casa todos estábamos felices de volvernos a ver, habían pasado 3 años sin saber nada de ellos y en una noche logramos recuperar todo el tiempo perdido, cuando eran las 3:10 am nos estábamos quedando dormidos, mi tío nos llevó a mi madre y a mí a la habitación de huéspedes situada en un segundo piso donde nos íbamos a alojar unas cuantas semanas, al momento de meterme a la cama me puse a pensar en  Sofí, la note un tanto rara, ya no era la misma, creí que era por su edad estaba entrando en la pubertad y trate de no darle importancia, ya casi me estaba quedando dormida cuando escuche un grito de afuera, me desperté bruscamente y me senté en el bordo de la cama, y nuevamente escuche el grito, pero esta vez fue cortado como si alguien le hubiese tapado a la boca a esa persona, levante a mi madre y me pregunto un tanto enojada:

¡¿Qué te pasa Cat?! ¡¿Por qué me despiertas?! Trate de explicarle lo que escuche:

Mami, ¿No escuchaste? ¡Mami alguien estaba gritando, mami créeme!

Mi madre no recurrió más que a los regaños, y fue cuando vi que no tenía caso decirle lo que estaba pasando…

En la mañana nos dieron los buenos días, un delicioso desayuno esperaba en la mesa, mis tíos y primos ya estaban comiendo cuando llegamos, nos disculpamos por la demora y nos sentamos a intentar incorporarnos en la conversación,  mis tíos, de costumbre estaban hablando de mercancía y cosas así, mis primos solo escuchaban atentamente, en eso, mire que mi prima Sofí no había tocado su plato y me atreví a interrumpir la plática para decirle a Sofí

-¡¿Sofí?! ¿Qué sucede? ¿No tienes hambre? Ella muy aterrada me dijo

N-no ¿Por qué? Disculpa, no tengo apetito…

Fue cuando mire a mi madre molesta por haber interrumpido la conversación, pero en eso mi mirada se desvió a la cara de mi tío, estaba viendo fijamente a Sofí, pero no era normal su mirada era un tanto petrificante, Sofí lo miraba también pero ella por poco y lloraba, quise tratar de dejar el tema para que mi prima no sintiera tan abrumada y pregunte:

-¿Escucharon los gritos de anoche? Mi madre termino de enojarse y me grito:

-¡¡CAT YA BASTA!! ¡Ya me tienes HARTA de tantas preguntas que haces!         

Mi tío le respondió

-Sarah, déjala es una niña, recuerda que los niños son muy incoherentes.

A lo que mi madre dijo:

-¡Sí! Tienes razón Hermes, Cat, por favor, ya no preguntes más cosas sí.

Me levante de la mesa, agradecí la comida y me fui al patio, Sofí llego unos minutos después y me dijo que me calmara, trate de explicarle lo que escuche anoche, pero ella también me evadió el tema, me extraño mucho, porque Sofí era de las niñas que te escuchan y luego dan su opinión. Horas más tarde fuimos a un lago y todo mejoro, volví a comunicarme con mi madre,  pero siempre trataba de una manera u otra saber de quién eran esos gritos.

Cuando anocheció regresamos a casa, cenamos y todo estaba tranquilo, hasta que llegó la hora de acostarse, me agobiaba la idea de volver  a escuchar esos gritos sin saber de donde provenían, esa noche decidí poner un reloj a la par de la cama y deje la cortina semiabierta para saber que pasaba. De la nada los volví a escuchar y esa vez  si me asustaron mucho, ahora se prolongaban y parecían estar demasiado cerca, mire el reloj y eran las 3:50 am  me levante y fui hacia la ventana y mire a todos lados, cuando pensé que solo era mi cabeza y me rendí por tratar de ver algo que a lo mejor y no era real mire a alguien corriendo, era una figura femenina que llevaba un vestido amarillo con sangre por todos lados, traía el pelo suelto, era largo y laceo, estaba descalza y no sabía porque, luego de ver a esa niña que se perdía en el bosque que estaba enfrente de la casa, mire que un hombre la perseguía y gracias a eso eran los gritos, tuve el impulso de despertar a mi madre y decirlo, pero sabía que sería inútil y preferí esperar a que amaneciera para contárselo a Sofí.

Cuando eran las 7:00 am me levante presurosa para hablar con Sofí, entre en su cuarto y la mire llorando en el rincón de su cuarto, entre y la levante y como es obvio le pregunte que sucedía, ella seco sus lágrimas y no me quiso decir nada, luego de unos 20 minutos fallidos, le dije lo que había escuchado, ambas estábamos sentadas en la cama, cuando termine de hablar ella se paró y se dio la vuelta para ver por su ventana, me extraño demasiado que ella hiciera eso y le pregunte:

-¿Sofí? ¿Qué te pasa? ¿Tienes algo que ver con eso?

Ella se dio la vuelta y me dijo

-¿Quién? ¿Yo? Caty estás loca, yo en ningún momento he escuchado nada…

Y fue cuando le respondí:

-¿Entonces? ¿Por qué reaccionaste de esa manera?

Se quedó muda unos segundos y me dijo:

-Caty, mira, tuve esa reacción porque… Es muy absurdo ¿Sabes? ¿Quieres desayunar? Yo sí, tengo hambre ¡Vamos!

Me tomo de la mano y casi me llevo de arrastras hacia la cocina, toda la mañana estuve pensando en lo sucedido, y llegue a una conclusión “Nadie me quiere decir nada, pareciera que todos están ciegos y mudos BIEN, lo averiguare por mi cuenta” me aterraba la idea de lo que podría descubrir, pero no me importaba, quería saber que era lo que sucedía.

Estaba anocheciendo y yo estaba preparando un plan, cuando todos estaban a punto de acostarse y habían cerrado puertas y ventanas, hice de cuenta que me cepille los dientes en la cocina y deje sin llavín la puerta que dirigía al bosque, y por cualquier cosa también abrí la ventana. Me acosté y me dormí, pero sabía que los gritos me despertarían, y así fue, volví a escuchar los gritos, pero esta vez mucho más cerca, como si fuesen en la ventana, corrí hacia la ventana y mire otra vez el mismo escenario, baje las escaleras corriendo y salí de la casa, mire muy oscuro y volví por una linterna, cuando  salí de retorno,  entre un poco en el bosque, cuando en un abrir y cerrar de ojos la mire, era tal y como la había visto la noche anterior, pero solo la alcance a ver de espaldas, y corrió parecía más bien que hiba volando, y quise perseguirla pero algo en mi interior me gritaba que no lo hiciera, el deseo de saber quién era y porque gritaba me invadía pero a la vez mis pies se quedaban pegados en el suelo del miedo, y fue cuando decidí volver  a la casa, cuando entre y coloque la linterna en su lugar mire hacia el frente, era ella, mi prima Sofí, estaba llena de sangre con ese vestido amarillo, descalza y con el pelo suelto, las lágrimas invadieron mis ojos, empecé a tartamudear y le dije:

-So-sofí ¡¿QUE TE PASO?! ¿PORQUE ESTAS SANGRANDO? ¿QUIEN TE HIZO ESTO? ¡¡SOFI RESPONDE!!

Ella, apunto hacia afuera y cuando voltee lentamente para ver de qué se trataba, recibí un fuerte golpe en la cabeza, me desmaye, no sé a qué horas desperté, pero en el momento que caí tuve un “Sueño”  el cual mire a Sofí estaba en su habitación, le grite e intente moverme hacia ella  pero era inútil, parecía que mis pies estaban clavados en el suelo y que mis gritos no eran escuchados…

En el escenario estaba Sofí, llorando ¿No sabía porque? Hasta que mire que  ella levanto la mirada y mi tío Hermes salió del baño abrochándose en cinturón, fue cuando me di cuenta que la había violado, ¿Por qué haría eso? Solo él lo sabía, era un monstruo… La cama llena de sangre, Sofí llorando en un rincón vestida de la manera en que la vi y yo sin poder hacer nada, luego, en el sueño me pase a otro escenario donde mire a Sofí que estaba en una silla, y en su mano, tenia una soga muy larga amarrada de un extremo en un árbol, era una soga para ahorcarse, se hiba a suicidar, intente moverme pero todo fue inútil, luego de varios minutos en llanto se suicidó, luego todo se volvió oscuro, y quede con la Sofí que mire al salir al bosque que me dijo algo que me destrozo:

-¿Te acuerdas Caty? Cuando veíamos el mundo con un alma pura, cuando aún sabíamos que podíamos confiar en nuestros padres y no éramos decepción para ellos, cuando creíamos que nuestros amigos nunca nos fallarían, cuando éramos pequeñas todo era perfecto, mi infancia era perfecta HASTA QUE ESE MALDITO LA ARRUINO, por suerte Caty, no todo es como parece...

Fue cuando nos trasladamos a otro escenario, todo estaba oscuro, al parecer había anochecido y lo único que se miraba era Sofí, tenia una mirada llena de odio y rencor, observaba cruelmente a mi tío Hermes, lo tenía amarrado en una cama de pies y manos, le decía:

-¿Porque lo hiciste maldito? ¡SOY TU HIJA! y por desgracia siempre lo seré, ¿Porque? ¿Porque yo? ¿NO PUDISTE BUSCAR A ALGUNA ZORRA EN LA CALLE? Si tanto era tu enfermizo deseo sexual, no debiste hacerme daño durante tanto tiempo... Pero hoy eso acaba, es tu fin desgraciado enfermo, ¡¡OJALA Y TE PUDRAS EN EL MALDITO INFIERNO!!...

Cuando Sofi termino de decir esto, mi tío Hermes respondió:

-JA pobre niña, ¿Crees que eres mi hija? NO PERRA, tu no lo eres, la fácil de tu madre me fue infiel todo este tiempo, tu y los bastardos de tus hermanos no llevan mis genes y nunca los llevaran... Luego de 3 partos tu madre nunca quiso volverme a seducir, todas las noches al lado de esa enferma eran una tortura, y jamas pudo complacerme, tenia que buscar a alguien que me quitara el deseo ¿Y adivina a quien escogí? A la bastarda menor, porque sabia que si abrías la boca NADIE TE CREERÍA ¿Sabes algo mas? Siempre tuve razón, y tu mocosa traumada, nunca lograras hacerme nada, eres demasiado débil para poder dañarme, asi que gano yo ¿No lo crees?

Sofi con lagrimas en sus ojos le dijo:

-Pues no maldito pedofilo, con mas razón podre asesinarte AHORA...

Entonces vi que Sofi le tapo la boca y primero tomo un martillo, empezó a golpear el miembro masculino de mi tío al rededor de unas 3 veces, en la imagen veía como se retorcía, por dentro estaba en shock, por fuera las lágrimas rodaban en mi rostro, sabía que él se lo merecía, pero no creí que mi dulce prima Sofí haría tal cosa, luego tomo una tenaza y le arranco las 20 uñas una por una, después con un serrucho hiba cortando poco a poco los brazos y piernas, hasta que solo quedo su tronco, mire que se estaba ahogando en su sangre, pero ella abrió su abdomen así sacando sus tripas y enredándolas alrededor de su cuello, estirándolas logro morir, Sofí luego de hacer esa tortura fue por mi tía, la trajo en una silla de ruedas, al parecer también la había amarrado y fue cuando mi tía vio toda la escena gore, quiso gritar, pero la venda en su boca lo impedía.

Sofí le había contado a su madre lo ocurrido, ella nunca le creyó, siempre decía que eran pretextos de ella para arruinar la imagen de su padre, que jamás creería semejante calumnia.

Sofí le replico a su madre lo que sucedió, y de la misma manera tomando el cuchillo grande y afilado poniendo el bordo en el cuello de su madre y tomando un gran impulso grito:

-Bien, quisiste apoyar a tu marido, AHORA MUERE CON EL, ¡Ah y Feliz navidad mamita!…

Y en abrir y cerrar de ojos la cabeza de mi tía estaba rodando en el suelo, dejando un baño de sangre a su alrededor, al escuchar tantos gemidos y pujones los hermanos de Sofí vieron toda la escena y salieron corriendo de la casa hacia la carretera principal así siendo atropellados por un auto que hiba a demasiada velocidad conducida por un alcohólico.

Cuando amaneció vi lo que Sofí me mostró al principio, como fue su muerte, regrese a esa escena, pero hubo algo diferente,  pude acercarme pero al momento de  quererla tocar todo se disolvió, desperté en la cocina de la casa con una gran migraña, ya estaba amaneciendo el alba ya se miraba en las montañas, no me quedo más que despertar a mi madre y decirle que nos fuéramos de ese lugar, ella confundida no sabía lo que yo estaba diciendo, se levantó y fue al cuarto de mi tío Hermes y no había nadie, fue hacia el de mis primos y tampoco habían rastros de vida, parecía que nadie había vivido en esa casa desde hace mucho tiempo…

Mi madre y yo empacamos nuestras cosas y nos fuimos lo más pronto de esa casa, a medida que avanzaba el camino, solo veía en el reflejo de mi ventana aquellas escenas que me dejaron marcada de por vida, a medida que paso el tiempo, nunca le conté a mi madre lo que pase, solo le puse pretextos e historias inocentes y falsas, averigüe más a fondo todo sobre la casa y descubrí que pasaron 2 años y nunca se supo nada de “La familia Trochez” se rumoreaba que habían huido del país, pero la verdad solo yo la supe hasta el final, regrese a la casa, hace un par de años, y al entrar todo estaba deteriorado, la casa por poco y me caía encima, pero cuando entre me di cuenta que algo había cambiado, ya no se sentía tanto odio en el aire, cerré mis ojos y pude recordar con cada detalle los lamentos y torturas que vi en ese lugar…

Y hoy lo único que me queda es ese recuerdo que invade mi mente todas las noches, esas voces que gritan en mi cabeza, que me dicen y me recuerdan todo sin excepción de detalles, siempre se me resulta una tortura dormir, pero al final con mucho esfuerzo lo consigo, Sofí, todas las noches me acompaña en mi desvelo, con ella es con la única persona que cuento, su espíritu siempre esta cuando la necesito, y a ella es a la única que le confiare mis temores hasta el día en que nos volvamos a ver.

Historia basada en hechos reales…